sábado, 16 de enero de 2016

La batería de Punta Maya y la Guerra Hispano-Cubano-Americana: una fotografía reveladora

Por Odlanyer Hernández de Lara

Uno de los conflictos que se abordan desde el Proyecto Progressus es la Guerra Hispano-Cubano-Americana, que inició en 1898, con la intervención estadounidense en la Guerra de Independencia de Cuba. La investigación histórica se ha orientado hacia disímiles derroteros, entre ellos la revisión exhaustiva de los reportes del Departamento de Guerra de los Estados Unidos, pues estos constituyen una fuente sistemática de información durante los casi cuatro años de ocupación del país. Una de estas búsquedas, realizada por el investigador Boris Rodríguez Tápanes, dio como resultado la localización de una fotografía excepcional de una de las baterías matanceras construidas en 1898, lo que constituye, sin dudas, un aporte significativo.

La imagen muestra parte de la batería de Punta Maya, uno de los puntos que se fortificaron luego del hundimiento del acorazado Maine en La Habana, el 15 de febrero de 1898, y la inminente participación de los Estados Unidos en la contienda. Para entonces, Matanzas contaba con un anticuado cinturón defensivo compuesto por el Castillo de San Severino, la batería El Morrillo y la batería de Peñas Altas. Había pasado casi medio siglo de la demolición de la batería de San José de La Vigía.

Batería de arena construida en 1898, ubicada en Punta Maya, Matanzas, Cuba

Las nuevas baterías que se comenzaron a construir en 1898 tratarían de reforzar la protección de la rada, ubicándose en puntos estratégicos. Entre los lugares fortificados se encontraba Punta Maya. El topónimo en sí mismo siempre contribuyó a dar por sentada la ubicación de esta batería, aunque los planos conocidos hasta el momento indicaban el lugar a groso modo, sin especificar su ubicación exacta.

Entre los planos de la época, se cuenta con el de un agregado militar ruso que escribió un informe sobre el estado de las defensas de Cuba ante la guerra y en el cual el único mapa es precisamente de la bahía de Matanzas. Otro mapa de la bahía con la ubicación aproximada de las fortificaciones se publicó en Battles of the Nineteenth Century, con una breve historia de la batalla. También se conocen algunas descripciones que hacen referencia a su ubicación, como las aportadas por un agregado militar británico que visitó las obras de defensa y hasta hizo croquis de cada uno de los emplazamientos, los que fueron publicados en su detallado informe. Incluso hay referencias aisladas de que el militar británico había tomado fotografías de las baterías, pero hasta ahora se desconoce si se han conservado.

Lo cierto es que, hasta el momento, contamos con esta única fotografía, que no solo contribuye a la ubicación de la batería en la actualidad, sino que ofrece un panorama del terreno, la ubicación de las piezas de artillería, el tipo de artillería utilizada y las características constructivas. El punto de referencia principal para su localización es precisamente el Faro de Maya, que se observa al fondo de la imagen. Este inmueble permite comparar la perspectiva de la fotografía con la actualidad del paisaje, lo que, en conjunto con un estudio topográfico de la zona, facilitará su redescubrimiento.

En la imagen se ve en primer plano un obús Howitzer de 21 cm, sunchado y, posiblemente, con el ánima rayada. Instalado en una cureña giratoria de metal, este obús tenía un alcance útil de 5 mil metros como máximo. Es una pieza de la década del setenta del siglo XIX, aparentemente modelo 1872. Este tipo de artillería se instaló en varias fortificaciones matanceras en la década de 1880.

El obús está instalado en una de las cinco troneras (abertura que se utiliza para disparar con protección) que se observan. La batería está construida de arena con postes de madera y ramaje que delimitan las troneras para su sostenimiento. Pero el detalle fundamental, como marcamos antes, es la ubicación del Faro Maya.

La investigación histórica y arqueológica de este espacio, permitirá una mejor aproximación al conocimiento de este enclave defensivo, al mismo tiempo que nos permitirá abordar las estrategias defensivas del territorio y la vida cotidiana en el frente de batalla.




Agradecemos a Luis M. Iriarte, de 1898 Sociedad de Amigos de la Historia de Puerto Rico, Inc., por su ayuda en la clasificación de la pieza de artillería de la foto.

2 comentarios:

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  2. En efecto, se trata de un obús de hierro rayado y sunchado de 21 cm modelo 1872. Procedía de la transformación, mediante el sunchado (reforzar la recamara) y rayado (para poder usar proyectiles alargados), del viejo obús de hierro de 21 cm de ánima lisa, del que había grandes existencias. Se mantenía la carga por la boca, pero se rayó para disparar granadas cilindro-ojivales de tetones, aunque con una velocidad inicial muy baja. La pieza se destinaría a la artillería de costa para tirar con grandes ángulos de elevación con el fin de que la granada cayera sobre las cubiertas escasamente blindadas de los buques. Con la mejora de los buques y en especial el incremento de velocidades en 1898 era casi-inútil para este (o cualquier) cometido.
    La transformación había sido propuesta en 1867 por Francisco Antonio de Elorza, director de la fábrica de Trubia, y finalmente aprobada el 3 de diciembre de 1870. Se realizó en grandes cantidades por lo que estuvo muy presente en Cuba, Puerto Rico y Filipinas en 1898 con utilidad casi nula.

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